Llevo desde la vuelta del verano estrujándome el cerebro para escribir algo que sirva de letra para una canción.
La primera que hice hirió la sensibilidad de algunos y la verdad no es lo que espero. Aunque te inspiras en tu vivencias, las letras no tienen porque ser un reflejo de tu realidad. No son mensajes dirigidos a nadie. No obstante hice una segunda con intención. ¡Esto si es lo que siento!. Todo quedó claro pero como letra dejaba mucho que desear. Era más bien ñoña. Hace unos días le di alas a mi imaginación y escribí una tercera letra.
Sigo pensando que la mejor fue la primera pero bueno, ¡qué le vamos a hacer!. A ver que os parece esta última. Dice así:
Aunque se con quien me acuesto / no se
quien despertará a mi lado.
Desayuno mientras pienso
que con un poco de suerte
no será el “tu” malo.
Y hoy que me he propuesto
hacer que no me afecta, que no me entero,
me has traido una sonrisa
y me has dicho entre caricias “te quiero”.
Si de mi dependiera
siempre elegiría el “tu” bueno.
Aunque hace ya mil años
que escogí el “tu” completo.
Y hoy que me he propuesto
hacer que no me afecta, que no me entero,
me has traido una sonrisa
y me has dicho entre caricias “te quiero”.
Hay que tocarla un poco más porque tiene una métrica un pelín complicada para ponerle música pero bueno ahí va.